Con la indapamida, el organismo elimina más potasio y magnesio por la orina. La alimentación es la primera palanca para reconstituir estos dos minerales, y la más fácil de mantener día tras día.
El potasio se encuentra en abundancia en las frutas y las verduras: orejones de albaricoque, pasas, patata, espinacas, brócoli, aguacate, plátano y naranja. Las alubias, las lentejas, el yogur y el salmón aportan también una buena parte. El magnesio procede sobre todo de las almendras y los anacardos, las pipas de calabaza, las alubias negras y rojas, las verduras de hoja verde, el arroz integral, la avena y el chocolate negro de al menos el 70 por ciento.
Varios de estos alimentos aportan ambos a la vez: las espinacas, las alubias y el plátano cubren una parte del potasio y del magnesio en la misma comida. Al incorporarlos con regularidad a sus platos, recarga estas reservas además de su tratamiento, nunca en su lugar.