Amikacine
antibiótico
Opción de tercerosPor la redacción de Layer Nutrition · Cómo clasifica el atlas las 664 moléculas
Para qué sirve este medicamento
Amikacina es un medicamento de la categoría «antibiótico». Los antibióticos tratan las infecciones causadas por bacterias. Se toman en cura, durante un periodo definido, hasta el final de la prescripción.
En concreto, para Amikacina: Trata una infección bacteriana. Se emplea más bien de forma puntual o en una cura corta, el tiempo de superar un episodio.
Con qué marcas se encuentra
En Francia se registran unas 4 presentaciones reembolsables que contienen Amikacina. Se presenta bajo diversos nombres comerciales y en forma de genéricos.
- Amikacine Panpharma
- Amikacine Stragen
- Amikacine Viatris
- Arikayce Liposomal
Los genéricos y la marca original son equivalentes en cuanto al principio activo; solo pueden diferir el aspecto, el nombre o los excipientes.
En el plato: magnesio, potasio y calcio
Con amikacina, el riñón deja escapar más magnesio por la orina. Este déficit arrastra tras de sí al calcio y al potasio, porque estos tres minerales están ligados entre sí. La alimentación sigue siendo la manera más sencilla de reconstituir estas reservas, además del tratamiento.
El magnesio se concentra en las verduras de hoja verde, en los frutos de cáscara como las almendras y las nueces, en las pipas de calabaza, en los cereales integrales y en el chocolate negro. El potasio, por su parte, abunda en la patata, el boniato, la espinaca, las legumbres, el aguacate, el orejón de albaricoque y el plátano.
Varios de estos alimentos reúnen ambos minerales: las espinacas, las lentejas, las judías y las pipas de calabaza aportan a la vez magnesio y potasio. Para el calcio, el yogur natural y el queso completan el conjunto. Integrarlos en las comidas cubre buena parte de las necesidades diarias.




Cómo actúa la amikacina
La amikacina pertenece a la familia de los aminoglucósidos. Se une a la subunidad ribosómica 30S de la bacteria, precisamente en el sitio A (aminoacilo) del ARN ribosómico 16S. Esta fijación falsea la lectura del código genético que porta el ARN mensajero: la bacteria ensambla proteínas erróneas y la traducción se interrumpe. Privada de proteínas funcionales, la bacteria muere.
Su acción es dependiente de la concentración: cuanto más alto es el pico en sangre, más rápida y completa es la destrucción bacteriana. La amikacina ejerce además un efecto posantibiótico, lo que significa que sigue frenando el rebrote de las bacterias tras la caída de su concentración en la sangre. Estas dos propiedades explican el esquema de administración en dosis fuertes y espaciadas.
Por qué se prescribe
La amikacina se dirige a las infecciones graves por bacilos gramnegativos resistentes. Se prescribe contra la neumonía nosocomial, la meningitis, las infecciones de heridas, la bacteriemia y la sepsis. Por inyección, trata también las infecciones de la sangre, del abdomen, de los pulmones, de la piel, de los huesos, de las articulaciones y de las vías urinarias.
Su espectro tiene límites claros. Los aminoglucósidos permanecen inactivos frente a las bacterias anaerobias y frente a la mayoría de las bacterias grampositivas. La amikacina se reserva por tanto a las situaciones graves, a menudo cuando otros antibióticos han fracasado o cuando la resistencia impone este recurso.
Cómo se administra
La amikacina no se toma por la boca: el tubo digestivo no la absorbe. Se administra por vía intravenosa, intramuscular, intratecal o en nebulización, casi siempre en el hospital. El ritmo y la dosis los fija el equipo asistencial, y el tratamiento se prosigue hasta el final aunque los síntomas mejoren rápido.
Una vez en la sangre, la amikacina se elimina por el riñón gracias a la filtración glomerular, con una semivida de 2 a 3 horas. Esta eliminación rápida y puramente renal explica por qué la función del riñón pesa tanto en la seguridad del tratamiento y en el ajuste de las dosis.
Los efectos que conviene conocer
Dos órganos concentran la atención: el riñón y el oído interno. La nefrotoxicidad aparece en el 1 al 10 % de los pacientes y sigue siendo reversible cuando se detecta pronto; una elevación de la urea o de la creatinina se observa en el 5 al 25 %. Para el conjunto de la clase de los aminoglucósidos, la afectación renal puede alcanzar hasta el 10 al 25 % de los pacientes, casi siempre de forma reversible.
La ototoxicidad vestibular y auditiva afecta al 4 al 6 % de los pacientes con amikacina, con un riesgo de pérdida auditiva permanente. Descrita en el 2 al 45 % de los adultos para la clase, alcanza sobre todo la cóclea, es decir la audición, con una lesión que pasa por especies reactivas del oxígeno en el oído interno. Un bloqueo neuromuscular puede además prolongar la parálisis y la debilidad muscular.
Por qué baja el magnesio
Al actuar sobre el riñón, la amikacina perturba la gestión de los minerales. Los aminoglucósidos figuran entre los medicamentos que provocan una fuga renal de magnesio, con una fracción de excreción del magnesio superior al 2 %. Esta pérdida urinaria puede conducir a una hipomagnesemia, una falta de magnesio en la sangre.
Este déficit no queda aislado. Una falta de magnesio mantiene a su vez una hipocalcemia y una hipopotasemia: las bajadas de calcio y de potasio están ligadas a la del magnesio. El magnesio se convierte así en el mineral central que vigilar, porque arrastra a los otros dos en su caída.
Interacciones y seguimiento
Varias asociaciones agravan la toxicidad. Los diuréticos del asa como la furosemida aumentan la ototoxicidad de la amikacina. Asociarla con la anfotericina B, la vancomicina, el cisplatino o el aciclovir agrava el riesgo renal y auditivo. La amikacina no debe emplearse en un paciente que recibe curares, porque el bloqueo neuromuscular se prolonga, y el riesgo sube con los antagonistas del calcio.
El seguimiento encuadra el tratamiento de cerca. Se basa en las concentraciones séricas, medidas en el pico y en el valle, en la función renal, con urea y creatinina controladas cada 1 a 2 días, y en audiogramas, uno de referencia y luego uno cada semana. Este control permite ajustar las dosis y detener a tiempo si el riñón o la audición sufren.
Fuentes
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Forma preferible cápsulas gastrorresistentes, varias cepas, número de UFC indicado
Preguntas frecuentes
¿Para qué sirve la amikacina?
La amikacina es un antibiótico de la familia de los aminoglucósidos, administrado por vía inyectable (intravenosa o intramuscular), la mayoría de las veces en el ámbito hospitalario para tratar ciertas infecciones bacterianas graves. La elección de este tratamiento, su indicación y su duración corresponden a su médico. Consulte el prospecto y al equipo sanitario para su situación concreta.
¿Cuáles son los efectos secundarios de la amikacina?
Como los demás aminoglucósidos, la amikacina puede afectar a la función renal y a la audición o el equilibrio, lo que justifica un control durante el tratamiento. El prospecto detalla el conjunto de los efectos adversos posibles. Comunique cualquier zumbido de oídos, vértigo o cambio urinario a su médico o al equipo sanitario sin esperar.
¿Por qué se realizan controles de sangre con la amikacina?
Un seguimiento de las concentraciones en sangre y de la función renal es habitual con la amikacina para adaptar el tratamiento a cada persona. Estos controles los decide e interpreta el equipo médico. Para las modalidades exactas que le conciernen, consulte a su médico o farmacéutico hospitalario.
¿Qué interacciones de la amikacina conviene conocer?
El prospecto menciona precauciones con otros medicamentos que pueden actuar sobre los riñones o la audición, así como con ciertos productos utilizados en anestesia. Como las interacciones dependen del conjunto de sus tratamientos, comunique la lista completa de lo que toma a su médico o farmacéutico, que comprobará la compatibilidad.
Amikacina y embarazo o lactancia: ¿qué precauciones?
El uso de los aminoglucósidos durante el embarazo o la lactancia es objeto de precauciones particulares descritas en el prospecto. Esta evaluación es individual y corresponde a su médico. Si está embarazada, si da el pecho o piensa quedarse embarazada, comuníquelo antes de cualquier tratamiento.
¿Qué se puede hacer por la flora intestinal durante o después de un antibiótico como la amikacina?
Algunos estudios asocian la toma de antibióticos con una alteración del equilibrio de la flora intestinal. Para acompañar esta flora, el principio activo a considerar es un probiótico multicepa, en forma de fermentos lácticos vivos (por ejemplo cepas de Lactobacillus o la levadura Saccharomyces boulardii), separado de la toma del antibiótico. Coméntelo con su médico o farmacéutico, en particular para el momento y la duración adaptados a su situación.
Ces réponses portent sur le volet nutritionnel. Pour toute question sur votre médicament, la notice et votre médecin ou pharmacien font foi.