Con prednisolona, el organismo elimina más calcio por la orina y degrada sus proteínas más rápido. La alimentación ayuda a proteger los huesos y a preservar la masa muscular, además de su tratamiento.
El calcio procede en primer lugar de los productos lácteos: el yogur y el queso son ricos en él, igual que las sardinas consumidas con sus espinas y las almendras. Las verduras de hoja verde, el brócoli, la col rizada y las espinacas también aportan una parte útil. Repartir estas fuentes a lo largo del día apoya el capital óseo que el corticoide pone a prueba.
El tratamiento hace retener sal y perder potasio: las verduras y las frutas están repletas de él, boniato, espinacas, legumbres, orejón y plátano. Para frenar la pérdida de proteínas, mantenga en cada comida una fuente de calidad, huevos, pescado, carne magra o legumbres. Aligerar la sal de mesa limita a la vez la retención de agua.