Acebutolol
betabloqueante
Nuestra referenciaPor la redacción de Layer Nutrition · Cómo clasifica el atlas las 664 moléculas
Para qué sirve este medicamento
Acebutolol pertenece a la categoría «betabloqueante». Los betabloqueantes ralentizan y alivian el corazón y bajan la tensión. Nunca se interrumpen de forma brusca.
En concreto, para Acebutolol: Ralentiza el corazón y reduce la presión arterial. Por lo general se toma de forma prolongada, dentro de un seguimiento regular, y no se interrumpe por iniciativa propia.
Con qué marcas se encuentra
En Francia se registran unas 11 presentaciones reembolsables que contienen Acebutolol. Se encuentra con varios nombres de marca y en genéricos.
- Acebutolol Almus
- Acebutolol Arrow Lab
- Acebutolol Biogaran
- Acebutolol Cristers
- Acebutolol Eg
- Acebutolol Sandoz
- Acebutolol Teva
- Acebutolol Viatris
- y otras presentaciones
Las especialidades originales y los genéricos aportan el mismo principio activo; la elección entre ellos se hace con su médico o farmacéutico.
Nuestra referencia para este tratamiento
Acebutolol forma parte de los tratamientos cotidianos para los que hemos formulado un complemento específico.

Layer Nutrition Betabloqueantes
La melatonina le ayuda a dormirse más rápido. El magnesio y la vitamina B6 le ayudan a reducir el cansancio durante el día.
- Contribuye a reducir el tiempo necesario para conciliar el sueño (melatonina 1 mg, al acostarse)
- Contribuye a reducir el cansancio (magnesio, vitamina B6)
- Contribuye al funcionamiento normal de los músculos y del sistema nervioso (magnesio)
Melatonina 1 mg · Magnesio 100 mg · B6 1,4 mg
Un frasco, una toma al día. Precio decreciente desde la segunda caja, envío gratuito a partir de dos cajas.
Cómo actúa el acebutolol
El acebutolol pertenece a la familia de los betabloqueantes. Ocupa los receptores beta-adrenérgicos, sobre los que se fijan normalmente la adrenalina y la noradrenalina, los mensajeros que aceleran el corazón en situación de esfuerzo o de estrés. Se dice que es cardioselectivo: se dirige de forma prioritaria a los receptores beta-1, presentes sobre todo en el corazón, más que a los beta-2 de los bronquios y de los vasos. No obstante, esta selectividad sigue siendo relativa y nunca es total.
Al ocupar los receptores beta-1 del corazón, el acebutolol ralentiza la frecuencia cardíaca, disminuye la fuerza de contracción y baja la presión arterial: el corazón trabaja entonces menos. Posee además una ligera actividad simpaticomimética intrínseca, es decir, estimula débilmente el receptor mientras lo bloquea. Por ello frena algo menos el ritmo, con una frecuencia cardíaca de unos 3 latidos por minuto más que dosis equipotentes de propranolol o de metoprolol. Un efecto estabilizador de membrana completa esta acción sobre la célula cardíaca.
Por qué se prescribe
El acebutolol se prescribe en la hipertensión arterial, donde baja la presión reduciendo la carga de trabajo del corazón. También está indicado en las arritmias ventriculares, en particular las extrasístoles ventriculares, esas contracciones anticipadas que perturban el ritmo. Se emplea igualmente en la angina de pecho, el dolor que aparece cuando el músculo cardíaco carece de oxígeno.
El punto común de estas situaciones es un corazón que late demasiado deprisa, demasiado fuerte o de manera desordenada, en un contexto en el que eso se vuelve peligroso. Al ralentizar el ritmo y disminuir el consumo de oxígeno del músculo, el acebutolol alivia ese corazón y espacia los episodios. No cura la enfermedad de fondo, controla sus consecuencias mientras se toma.
Cómo tomarla a diario
El acebutolol se toma una o dos veces al día, preferiblemente a la misma hora cada día, con o sin comida. La comida baja un poco el pico de concentración y ralentiza la absorción, sin cambiar la cantidad total absorbida: el momento de la toma respecto a las comidas importa por tanto poco. La molécula en sí tiene una semivida corta de 3 a 4 horas, pero su metabolito activo, el diacetolol, persiste de 8 a 13 horas en la sangre, lo que permite una toma una o dos veces al día. En caso de olvido, la dosis se recupera lo antes posible, salvo si casi es la hora de la siguiente, y nunca se duplica.
Un punto exige una vigilancia particular: el acebutolol no debe interrumpirse nunca de forma brusca. En pacientes coronarios, la interrupción brusca de un betabloqueante ha provocado agravamientos de la angina de pecho y, en algunos casos, infartos. Toda interrupción se hace de manera progresiva y con seguimiento médico. También por eso la renovación regular de la receta forma parte del tratamiento, al igual que la toma misma.
Los efectos que conviene conocer
En los ensayos clínicos controlados que comparan el acebutolol con placebo, la fatiga es el efecto más frecuente: el 11 % de las personas con acebutolol frente al 4 % con placebo. Vienen después los mareos (6 % frente a 2 %), las cefaleas (6 % frente a 4 %), la falta de aire (4 % frente a 2 %) y el insomnio (3 % frente a 1 %). Los trastornos digestivos siguen siendo moderados y parecidos: el estreñimiento, la diarrea, la dispepsia y las náuseas afectan cada uno a alrededor del 4 % de las personas. Se observan con menos frecuencia un ligero edema (2 %), trastornos de la visión (2 %) y micciones frecuentes (3 %).
Dos situaciones merecen una atención aparte. En la persona diabética, el acebutolol puede potenciar la hipoglucemia provocada por la insulina y enmascarar uno de sus signos de alerta, la taquicardia, mientras que el sudor y los mareos suelen seguir percibiéndose. En una persona cuya tiroides se desboca, el bloqueo beta-adrenérgico puede asimismo enmascarar la taquicardia que delata un hipertiroidismo, y una interrupción brusca del medicamento puede entonces desencadenar una crisis tirotóxica. Estos dos puntos explican por qué el tratamiento se vigila a lo largo del tiempo.
Interacciones y seguimiento
Varios medicamentos modifican la acción del acebutolol. Los antiinflamatorios no esteroideos pueden atenuar su efecto sobre la presión arterial. La digoxina y el acebutolol ralentizan ambos la conducción entre las aurículas y los ventrículos, así como la frecuencia cardíaca: su asociación aumenta el riesgo de bradicardia. Los medicamentos que vacían el organismo de sus catecolaminas, como la reserpina, pueden sumarse al betabloqueante y acentuar la bajada del ritmo y de la presión.
La respiración también entra en juego: en las personas asmáticas o con EPOC, un betabloqueante suele estar desaconsejado, porque la cardioselectividad del acebutolol no es absoluta y sigue siendo posible un broncoespasmo. En cuanto a la eliminación, el acebutolol sale del organismo entre un 30 y un 40 % por los riñones y entre un 50 y un 60 % por la bilis y las heces. En caso de insuficiencia renal, el diacetolol se acumula y la dosis debe reducirse, algo que el seguimiento biológico y el examen clínico permiten ajustar.
En el plato
La alimentación toca el mismo terreno que su tratamiento, en particular el sueño y la energía de las células. Los betabloqueantes que se dirigen a los receptores beta-1 actúan también sobre la glándula pineal: en el ser humano, el atenolol reduce la secreción nocturna de melatonina según una relación dosis-efecto, lo que puede repercutir en la conciliación del sueño. Ahora bien, el plato aporta muy poca melatonina, y el cuerpo fabrica él mismo lo esencial durante la noche. Cuando el betabloqueante frena esa producción, la alimentación por sí sola no cubre la diferencia.
En la vertiente de la energía celular, algunos trabajos han mostrado que un betabloqueante, el propranolol, inhibe enzimas que dependen del coenzima Q10. Este coenzima se encuentra sobre todo en los pescados grasos y las carnes, pero el cuerpo produce la mayor parte. En lo demás, el plato conserva toda su utilidad: el magnesio de las espinacas, de las almendras, de las semillas de calabaza y del chocolate negro, la vitamina B6 de los plátanos y de los pescados. Además de su tratamiento, nunca en su lugar, un aporte dirigido cobra sentido allí donde la alimentación alcanza su límite.




Fuentes
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Preguntas frecuentes
¿Para qué sirve el acebutolol?
El acebutolol es un betabloqueante cardioselectivo prescrito sobre todo en la hipertensión arterial, la angina de pecho y ciertos trastornos del ritmo cardíaco. En Francia se comercializa con el nombre de Sectral. Para la indicación que le concierne, consulte el prospecto y a su médico o farmacéutico.
¿Cuáles son los efectos secundarios del acebutolol?
El prospecto menciona sobre todo cansancio y trastornos digestivos, una ralentización del ritmo cardíaco, extremidades frías y, a veces, insomnio o pesadillas en las personas sensibles. Si nota alguna molestia, lea el prospecto y coméntelo con su médico o farmacéutico.
¿Acebutolol y Sectral son lo mismo?
Sí, Sectral es el nombre comercial francés del clorhidrato de acebutolol, la sustancia activa. También existen versiones genéricas. Su farmacéutico puede confirmarle la correspondencia entre la marca y el genérico dispensado.
¿El acebutolol tiene genérico?
Sí, el clorhidrato de acebutolol está disponible en genéricos, equivalentes a la especialidad de referencia Sectral. Para cualquier duda sobre la sustitución en la farmacia, diríjase a su farmacéutico.
¿Con qué medicamentos no se debe tomar el acebutolol?
El prospecto señala asociaciones que conviene vigilar, en particular algunos medicamentos para el corazón como el verapamilo y el diltiazem, otros antihipertensivos y los descongestionantes presentes en los tratamientos para el resfriado. Informe de todos sus medicamentos, incluidos los que no requieren receta, a su médico o farmacéutico y consulte el prospecto.
¿Se puede tomar alcohol con el acebutolol?
El alcohol puede acentuar los mareos y aumentar la bajada de tensión asociada al tratamiento. La conducta a seguir figura en el prospecto; en caso de duda, pida consejo a su médico o farmacéutico.
¿Se puede tomar acebutolol durante el embarazo o la lactancia?
El prospecto indica que la lactancia está desaconsejada con acebutolol debido a su paso a la leche materna. Tanto para el embarazo como para la lactancia, la decisión corresponde a su médico, que evaluará su situación; consulte el prospecto.
¿Cómo suspender el acebutolol?
La suspensión nunca debe ser brusca: una interrupción repentina expone a un efecto rebote, con riesgo de subida de tensión o de agravamiento cardíaco. Cualquier modificación o suspensión se decide con su médico, que organizará una disminución progresiva.
¿El acebutolol provoca cansancio?
El cansancio y una sensación de fatiga figuran entre los efectos que se notifican con más frecuencia, sobre todo al inicio del tratamiento, mientras el organismo se adapta. Si persiste o le molesta en el día a día, lea el prospecto y coméntelo con su médico o farmacéutico.
¿El acebutolol puede alterar el sueño?
El prospecto cita entre los efectos posibles el insomnio, los sueños intensos o las pesadillas en algunas personas. Si aparecen, coménteselos a su médico en lugar de modificar usted mismo el tratamiento.
¿Por qué se habla de melatonina con los betabloqueantes como el acebutolol?
Un estudio (Stoschitzky et al., 1999) asoció la toma de betabloqueantes con una disminución de la secreción nocturna de melatonina, la hormona que acompaña la conciliación del sueño. Es el enfoque nutricional que sigue nuestra referencia BB01, formulada en torno a la melatonina. Esta información no sustituye la opinión de su médico.
¿Qué se puede considerar en el plano nutricional con el acebutolol?
Dos activos están documentados en este terreno: la melatonina, cuya secreción nocturna se asocia a la toma de betabloqueantes en los trabajos de Stoschitzky et al. (1999), y el magnesio, que contribuye a un funcionamiento nervioso y muscular normal. Es la lógica de nuestra referencia BB01, que combina melatonina y magnesio en forma de bisglicinato. Mantenga el seguimiento de su tratamiento con su médico.
Ces réponses portent sur le volet nutritionnel. Pour toute question sur votre médicament, la notice et votre médecin ou pharmacien font foi.