Ceftazidima
antibiótico · cefalosporina
Opción de tercerosPor la redacción de Layer Nutrition · Cómo clasifica el atlas las 664 moléculas
Para qué sirve este medicamento
Sur le plan pharmacologique, Ceftazidime se rattache à la catégorie « antibiotique (céphalosporine) ». Les antibiotiques traitent les infections dues à des bactéries. Ils se prennent en cure, sur une durée définie, jusqu'au bout de la prescription.
Para Ceftazidima en la práctica: Trata una infección bacteriana. Se emplea más bien de forma puntual o en ciclo corto, el tiempo de pasar un episodio.
Con qué marcas se encuentra
Ceftazidime entre dans la composition d'environ 5 présentations recensées en France. On la trouve sous plusieurs noms de marque et en génériques.
- Ceftazidime Arrow
- Ceftazidime Viatris
- Ceftazidime Viatris Enfants Et Nourrissons
- Fortum
- Zavicefta
Las especialidades originales y los genéricos aportan el mismo principio activo; la elección entre ellos se hace con su médico o farmacéutico.
En el plato: la vitamina K
Las cefalosporinas como la ceftazidima pueden reducir la actividad de la protrombina, una proteína de la coagulación que depende de la vitamina K. En las personas con riesgo, insuficiencia renal o hepática, estado nutricional frágil, tratamiento antimicrobiano prolongado, la alimentación ayuda a mantener un aporte regular de esta vitamina.
La vitamina K se concentra en las verduras de hoja verde: la col rizada, la espinaca y el brócoli figuran entre las fuentes más densas. También se encuentra una parte en los aceites vegetales, entre ellos el aceite de oliva. Servir cada día una ración de estas verduras cubre una buena parte de las necesidades.
Una segunda forma, la vitamina K2, procede de los alimentos fermentados y de ciertos productos animales: el queso, el yogur natural y los huevos la aportan. Combinar estos dos registros, verduras verdes por un lado, productos fermentados por otro, mantiene los aportes estables, además de su tratamiento.




Cómo actúa la ceftazidima
La ceftazidima pertenece a la familia de los betalactámicos, más concretamente a las cefalosporinas de tercera generación. En el corazón de su molécula, un anillo betalactámico se fija sobre enzimas bacterianas llamadas proteínas fijadoras de penicilina, las PBP. Estas enzimas realizan normalmente la transpeptidación, la etapa que entrecruza el peptidoglicano, la malla rígida que forma la pared de la bacteria. Al bloquear esta reacción, la ceftazidima impide que la bacteria construya y repare su pared, que acaba por ceder. El efecto es bactericida: la bacteria muere.
Entre las cefalosporinas de tercera generación, la ceftazidima se distingue por su actividad contra Pseudomonas aeruginosa, un germen gramnegativo a menudo difícil de tratar. Conserva también su eficacia en presencia de numerosas betalactamasas, esas enzimas que ciertas bacterias fabrican para destruir los antibióticos. Esta estabilidad explica su acción sobre una amplia gama de bacterias gramnegativas.
Por qué se prescribe
La ceftazidima trata infecciones causadas por bacterias sensibles. No tiene ningún efecto sobre las infecciones virales como el resfriado o la gripe, contra las cuales ningún antibiótico actúa. Por ello, el médico la reserva para situaciones en las que se sospecha o se identifica un germen bacteriano, y en las que ese germen entra dentro de su espectro.
Su principal ventaja sigue siendo la cobertura de las bacterias gramnegativas, en particular Pseudomonas aeruginosa, que muchos otros antibióticos no dominan. Su resistencia a numerosas betalactamasas la convierte en un recurso útil frente a gérmenes que inactivan moléculas más antiguas. La elección se basa en el tipo de infección y, cuando está disponible, en el antibiograma.
Cómo se recibe
La ceftazidima no se toma por la boca. Se administra por vía intravenosa, en una vena, o intramuscular, en un músculo, en general cada 8 o 12 horas. No existe, por tanto, relación con las comidas y, salvo indicación contraria del médico, el paciente mantiene su alimentación habitual durante el tratamiento. El punto decisivo es seguir el esquema hasta el final: hay que continuar la ceftazidima hasta el término de la prescripción, aunque uno se sienta mejor, porque detenerla demasiado pronto o saltarse dosis puede dejar la infección tratada de forma incompleta y favorecer una resistencia bacteriana.
En el plano farmacológico, la ceftazidima actúa rápida y brevemente: su semivida plasmática es de aproximadamente 1,9 horas tras la administración intravenosa, lo que justifica inyecciones repetidas a lo largo del día. Se une poco a las proteínas de la sangre, menos del 10 por ciento, y circula por tanto en gran medida en forma libre. El hígado no la transforma: se elimina casi exclusivamente por el riñón, por filtración glomerular, y del 80 al 90 por ciento de la dosis se recupera sin cambios en la orina en 24 horas. Esta eliminación renal explica la atención prestada a la función del riñón.
Los efectos que conviene conocer
Los efectos notificados en los ensayos siguen siendo en general poco frecuentes. En el punto de inyección, una flebitis o una inflamación afecta a alrededor de 1 paciente de cada 69. En la piel y el estado general, un prurito, una erupción o fiebre aparecen en alrededor del 2 por ciento de los pacientes. En el aspecto digestivo, una diarrea afecta a alrededor de 1 paciente de cada 78 y las náuseas a alrededor de 1 de cada 156. Una diarrea persistente o grave merece señalarse sin esperar.
A veces aparecen anomalías en los análisis de sangre: una eosinofilia en alrededor de 1 paciente de cada 13, una prueba de Coombs positiva sin hemólisis en alrededor de 1 de cada 23, una trombocitosis en alrededor de 1 de cada 45, así como elevaciones transitorias de las enzimas del hígado, ASAT, ALAT, LDH, GGT y fosfatasas alcalinas. Como casi todos los antibióticos, la ceftazidima también puede provocar una diarrea por Clostridioides difficile, a veces hasta dos meses después de suspender el tratamiento: una diarrea que aparece a distancia no debe descuidarse.
La vertiente nutricional
Las cefalosporinas pueden reducir la actividad de la protrombina, una proteína clave de la coagulación. Ahora bien, esta proteína, como varios factores de la coagulación, depende de la vitamina K para estar activa. La repercusión de tipo nutricional documentada con la ceftazidima pasa, por tanto, por esta vitamina, a través de los factores de coagulación que la necesitan.
Este riesgo no es igual para todo el mundo. Se recomienda una vigilancia en los pacientes más expuestos: insuficiencia renal o hepática, mal estado nutricional, tratamiento antimicrobiano prolongado. En ellos, un aporte de vitamina K puede estar indicado. La alimentación, rica en verduras verdes y en alimentos fermentados, sigue siendo un medio sencillo de mantener estos aportes a diario.
Interacciones y seguimiento
Varias asociaciones exigen prudencia. El riesgo de toxicidad para el riñón aumenta cuando la ceftazidima se asocia a aminoglucósidos o a diuréticos potentes como la furosemida. El cloranfenicol puede oponerse a la acción de los betalactámicos, entre ellos la ceftazidima. Por último, puede falsear ciertas pruebas urinarias de glucosa basadas en la reducción del cobre, Clinitest, solución de Benedict o de Fehling, al dar falsos positivos: las pruebas enzimáticas con glucosa oxidasa son preferibles.
El seguimiento biológico se organiza sobre todo en torno al riñón. La función renal debe vigilarse y la posología adaptarse en caso de insuficiencia renal, ya que una acumulación del producto expone a una neurotoxicidad: convulsiones, estado de mal no convulsivo, encefalopatía, incluso coma. Esta vigilancia resulta tanto más importante cuando la ceftazidima se asocia a un aminoglucósido o a un diurético potente, situaciones que gravitan juntas sobre el riñón.
Fuentes
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Complementos a considerar
Más allá del plato, un nutriente aislado puede valorarse, a confirmar con su médico o farmacéutico. Aquí cuál y en qué forma.
Probióticos
Los probióticos son microorganismos vivos, principalmente lactobacilos y bifidobacterias. El recuento en UFC y el número de cepas figuran entre los criterios de elección; las cápsulas gastrorresistentes protegen las bacterias de la acidez del estómago.
Forma preferible cápsulas gastrorresistentes, varias cepas, número de UFC indicado
Preguntas frecuentes
¿Para qué sirve la ceftazidima y a qué familia de antibióticos pertenece?
La ceftazidima es un antibiótico de la familia de las cefalosporinas de tercera generación, utilizado contra infecciones bacterianas graves, en particular las causadas por Pseudomonas. Su indicación precisa depende de una prescripción. Consulte el prospecto público del medicamento y a su médico o su farmacéutico.
¿Cuáles son los efectos secundarios de la ceftazidima?
El prospecto menciona en particular trastornos digestivos como diarrea o náuseas, reacciones en el punto de inyección, erupciones cutáneas y candidiasis. Esta lista no es exhaustiva. Consulte el prospecto completo e informe de cualquier efecto a su médico o su farmacéutico.
¿Cómo se administra la ceftazidima?
La ceftazidima se administra por vía inyectable, intravenosa o intramuscular, generalmente en un entorno sanitario. Las modalidades dependen de la prescripción y del prospecto. Diríjase a su médico o a su farmacéutico para cualquier duda sobre su administración.
¿Se puede usar la ceftazidima durante el embarazo o la lactancia?
El uso durante el embarazo o la lactancia debe ser evaluado caso por caso por un profesional sanitario, teniendo en cuenta el beneficio y el riesgo. No tome ninguna decisión sola: consulte el prospecto y a su médico o su farmacéutico.
¿Puede la ceftazidima interactuar con otros medicamentos?
El prospecto describe interacciones, por ejemplo con ciertos otros antibióticos como los aminoglucósidos o con el probenecid. Informe de todos sus tratamientos en curso a su médico o su farmacéutico y consulte el prospecto.
¿Qué se puede hacer para apoyar la flora intestinal durante un tratamiento antibiótico como la ceftazidima?
Los antibióticos actúan también sobre las bacterias de la microbiota intestinal, lo que puede traducirse en trastornos digestivos. Revisiones sistemáticas, entre ellas trabajos Cochrane, asocian la toma de ciertas cepas de probióticos a una menor frecuencia de diarrea relacionada con los antibióticos. El activo a considerar es un probiótico documentado, en forma de cepas identificadas como Saccharomyces boulardii o Lactobacillus rhamnosus. Coméntelo con su médico o su farmacéutico para integrarlo en su seguimiento.
Ces réponses portent sur le volet nutritionnel. Pour toute question sur votre médicament, la notice et votre médecin ou pharmacien font foi.